Postre tradicional dominicano hecho con habichuelas, leches y especias. Cremoso y dulce, perfecto para celebraciones.
En un caldero con agua suficiente, cocina las habichuelas con las astillas de canela hasta que estén blandas, manteniendo el nivel de agua mientras se cocinan.
Reserva el agua del caldero (caldo) de las habichuelas cocidas.
Licúa todas las habichuelas con parte del caldo reservado hasta obtener una textura cremosa y espesa, o deja algunos granos enteros según tu preferencia.
En el caldero, vierte las habichuelas licuadas y añade la leche evaporada, leche de coco y leche condensada.
Agrega azúcar morena, clavo dulce molido o entero, pasas y una pizca de sal o mantequilla.
Cocina a fuego medio, revolviendo constantemente para evitar que se pegue del fondo y se ahúme.
Si la batata se cocina aparte, hiérvela en agua con canela y clavo dulce hasta que esté tierna, luego agrégala casi al final cuando tengas la textura deseada.
Si las habichuelas quedan muy espesas, añade más leche según sea necesario.
Rectifica sabores y dulzura, ajustando al gusto personal.